El médico posa sentado en una silla de brazos, con las piernas cruzadas, girándose para mirar al frente con un gesto vivaz, concentrado en su mirada inteligente. Retratado hasta las rodillas, parece representar en torno a cuarenta años y viste traje gris con chaleco y guantes del mismo color. Su figura, fuertemente iluminada, se destaca ante un fondo neutro, también grisáceo, que se oscurece a las espaldas del personaje en una intensa penumbra, en la que parecen adivinarse los brillos dorados de un marco.
